En los últimos años, la estética y la iconografía tradicional han dado un giro y se están actualizando, llegando cada vez a más gente. Cosas que antes parecían pasadas de moda o que habían quedado olvidadas, han renovado su imagen y están más en boga que nunca.
Fiestas tradicionales, productos artesanales… hasta géneros musicales reaparecen con más fuerza. Esta onda se extiende a movimientos sociales con plataformas que reivindican mejoras para el medio rural y símbolos de identidad regionales, sobre todo en Castilla y León.
Hemos visto que las regiones no necesitan tener una lengua propia para poder tener sus propios iconos culturales bien marcados. A veces olvidamos nuestra identidad hasta que viajamos y vemos cómo otros países celebran sus símbolos nacionales con orgullo.
¿Y a nosotros? ¿Qué nos representa? Si tuviéramos moneda o sello propio, ¿qué nos identificaría? Recabar iconografía de nuestra tierra, la que nos emociona y nos une en orgullo compartido, es lo que motiva esta aventura con carga emocional y reivindicativa.
En Japón y Corea, sus estampados tradicionales y su imaginario colectivo están clarísimos. Aparecen en ropas tradicionales como el kimono y en formatos modernos como fundas para portátil con tigres tradicionales, termos de café con flores de cerezo y carcasas de móvil con hojas de arce rojas en otoño… Símbolos que tanto ellos como los visitantes identificamos con esos países.
Y nosotros, ¿cómo exponemos al mundo esos diseños que nos representan?
Para empezar, qué mejor manera que a través de una prenda de vestir que se ha convertido en un símbolo de buen tiempo, optimismo y positividad en los últimos años.
La camisa estampada “hawaiana”, tan de moda en cuanto llega el buen tiempo, está llena de motivos exóticos como palmeras, flamencos, piñas y flores tropicales que se repiten por igual en todas las tiendas. Pero lo que buscamos es un producto de calidad y sobre todo, originalidad.
ShiroKuni crea un producto del que estar orgulloso, que te convierte en embajador de tu tierra al viajar. Algo de lo que se puede presumir porque no es una prenda comercial más, sino que representar algo que conoces, con lo que has crecido.


